La Noche más Oscura

Reconozco que soy de los que creen que en esta vida todo pasa por algo, aunque si te soy sincero, en muchas ocasiones no sé ni el por qué, ni debido a qué, y ni tan siquiera si tiene algún sentido para mi. Pero pasar, te aseguro que pasa.

Parece que los astros han vuelto a alinearse y la calor de este interminable verano tiene los días contados.

Aunque se resiste durante las horas diurnas, admito que ya no aprieta tanto y que al llegar la madrugada, hace frío. Mi cuerpo lo ha notado y he recuperado casi toda la energía.

Con estos cambios y el anuncio de las primeras nevadas en el Pirineo, la propuesta de lanzarme a vivir el último capítulo de la Virgen de las Nieves vuelve a estar sobre la mesa.

En esta ocasión y tras seguir de cerca la espectacular trayectoria de Raúl Vida, un joven montañero de Barcelona que podéis encontrar en fb y que sorprende continuamente con sus espectaculares conquistas y fuertes valores, he creído que sería muy bonito que alguien así formase parte de esta aventura.

De hecho en cuanto le participé de la propuesta me dijo que sí de inmediato, lo cual me honra 🙂

Pero no pasarían muchas horas hasta que los caprichos del destino volviesen a reclamar mi atención y aplazar nuevamente mis planes.

Como ya sabéis, creo firmemente que en esta vida todo pasa por algo y por supuesto, no tardé mucho en descubrir el por qué. 

Y así es como he llegado a vivir una de estas curiosas y en este caso concreto, insólita situación.

Desde la Sexta

Son pasadas las 18h, pese a estar en pleno otoño y a las puertas de una alerta naranja por lluvias torrenciales, el día ha sido más bien caluroso. Hoy mis pasos me han llevado hasta un lugar especial que ofrece unas excelentes vistas del paisaje, con el mar a un lado, las montañas al otro y una extensa y curiosamente nivelada llanura, entre ambas.

Bajo la protección del cristal, puedo detener la mirada cuantas veces quiera para recrearme en observar lo que ocurre ahí fuera, no hay prisa. Y es curioso, porque el tiempo a este lado se detiene y todo funciona a otro ritmo, de hecho parece que vivamos en un mundo aparte.

Ha transcurrido poco más de una hora desde que llegué y algo se ha pasado por mi mente de manera más que fugaz, sutil.

Es cierto que no es la primera vez que estoy en un sitio así, en unas ocasiones como “cliente” y en otras como “acompañante”, de hecho en esta ocasión siento que ni una ni otra. Hoy soy un simple observador.

¡Ah! Y tampoco es la primera vez que escribo un artículo inspirado en este sitio, curiosamente lo hice en el año 2014 y fue justamente una planta más arriba, en la Séptima. Curiosamente además, ese fue el título del escrito “Desde la Séptima…

Pero no, esta vez es todo un tanto diferente.

Si ya sabes algo de mi o te has pasado por la Bio del Blog, descubrirás que tengo una vida un tanto diferente, incluso podrías ver como extraña. Funciono a otro ritmo, vivo sin horarios e intento tener las menos ataduras posibles.

Voy de aquí para allá y además de trabajar en las cosas más dispares (tengo cierta facilidad para de