Un Punto de Inflexión

Pese a ser un día relativamente normal, en pleno mes de julio de 2019 y curiosamente soportable (más que nada por la ola de calor de la que acabamos de salir), varias de las cosas que han sucedido últimamente y de las cuales he querido hacer eco a través de mis Perfiles Sociales, me han hecho reflexionar más allá de los mismos hecho en cuestión. Vamos, el por qué de las cosas.

Y pensarás  ¿Pero éste de qué me está hablando?

Y yo te contestaré: `Pues de todas esas cosas que pasan en el día a día de cada uno de nosotros, que sabemos que no están bien y que se quedan en anonimato.

De todo esto, lo primero que descubro es la presencia recurrente de 5 actores:

  • a/ El que comete el hecho
  • b/ El que lo denuncia
  • c/ El que interviene aportando opiniones
  • d/ El que observa desde el anonimato
  • e/ El que también desde el anonimato tergiversa la información con malas intenciones (Troll)

Aunque parezca que no y más cuando hablamos de Internet, la información corre como la pólvora y al igual que ésta, puede acabar explotando. Habitualmente donde no debe, claro.

Pero sigamos avanzando por la reflexión anteriormente expuesta con la intención de saber cómo se siente cada uno de ellos.

El primero, el que origina intencionadamente o no “ese algo”, lejos de rectificar, suele molestarse y acabar asumiendo el papel de víctima. Esta persona cuanto más mala es, mejor interpreta.

El segundo, lejos de ver que su crítica ha sido constructiva, acaba siendo el malo de la película y el que en peor posición acaba.

El que interviene (tercero), es el que mejor se lo pasa. Unas veces echando más leña al fuego, otras, quitándole importancia. Pero pocas, ji ji.

Un  cuarto grupo vendría a ser el público general, que es donde tiene que llegar la información de forma directa.