Recuperando el aliento.

«Por fuertes que sean los golpes,
nuestras piernas no temblarán.

Por intenso que sea el dolor,
mantendremos la templanza.

Por eterno que sea el tiempo,
sonreiremos al destino.

Y cuando el polvo repose en el campo y el silencio se apodere de la nada, nuestra rodilla se clavará en el suelo, el aire colmará nuestros pulmones de vida y la fuerza del Universo se alzará con nosotros para seguir luchando.

No es tiempo de lamentos, no somos de esos.
No es tiempo de rendición, no existe en nuestro camino.
No es tiempo de cobardías, el olvido las condena.

La vida es simplemente bella, ámala!

Porque nos hemos convertido en Guerreros y ésta, es nuestra Historia.»

Raúl Díaz