Sólo un minuto

Una vez más, la noche fue la protagonista. Los minutos corrían sin prisa, el aire se tornaba irrespirable y una extraña nevada con las primeras luces del amanecer, anunciaba el final de una larga velada y presagio de una estremecedora situación.

Desde hace más de 15 años, la Muela de Cortes de Pallás (Valencia, España) ha sido el escenario, casi repetitivo, de mil y una aventuras en la vida de un servidor.

Acampadas de cielos mágicos, escaladas en caminos estrellados, interminables paseos por laderas y valles…año tras año, este bello, al tiempo que salvaje paraje, me fue mostrando cada uno de sus secretos, hasta que un día,se coló en mi corazón.

Era media mañana cuando un golpe de calor advertía de que algo no iba bien, de que tanta inquietud durante la noche anterior tenía sentido y de que la extraña materia que cubría la moto a los pies de mi terraza…no era nieve, sino ceniza.

Sacudido por la noticia que momentos después veía en T.V. un estremecimiento corría por todo mi cuerpo, la montaña ardía descontrolada y el ser humano, poderoso y seguro de si mismo, era incapaz de controlar la situación.

Con la mirada perdida en el rojo fuego de las nubes, que en realidad era una lengua de humo y cenizas…un pensamiento se apoderó de mi, una pregunta que hasta el momento nunca me llegué a plantear ¿qué es lo más importante para mí? ¿qué me llevaría conmigo si me obligasen a desalojar la casa en menos de 5 minutos?

Es en estos momentos de locura, de incertidumbre y de incluso, desesperación, en los que uno debe tomar la decisión más importante de su vida ¿qué es lo más valioso?

A fecha de hoy, lo tengo muy claro…cogería a mi familia (si la tuviese) y a mi perro Scooby, el cual muchos de vosotros ya conocéis.

Es así de sencillo, me llevaría la vida conmigo, lo material lo dejaría, todo !!!

No sé si alguien habrá pasado por esto, pero cuando llega, te das cuenta de muchas cosas…quizá incluso de que tu vida no va tan bien como debería o de que esta sociedad tan consumista que tenemos, nos ha tapado los ojos durante demasiado tiempo.

Lo material es solo eso, material, y al igual que lo ganamos, se puede ir. Pero tenemos la capacidad de volver a empezar, de construir un nuevo futuro cada vez que queramos…pero, la verdad, a fecha de hoy, si perdemos a un ser querido, nadie podrá hacer nada por devolvérnoslo.

Un minuto para decidir y toda una vida para vivir.

Raúl Díaz

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