Sin talla.

Cae la noche, el mercurio se precipita hacia los cero grados y un mar de oscuridad nos inunda,  durante lo que será una larga y gélida velada…

El día ha resultado ser de lo más curioso al tiempo que tranquilo, combinando largos paseos por la montaña, con intensas horas frente al escritorio del laptop (ordenador portátil), cosa que resulta de lo más llevadero.

Como es habitual, son muchas las personas con las que puedes llegar a conversar a lo largo de la jornada, ( aunque en ocasiones ninguna ) resultando curioso algo que nada tiene que ver con el terreno profesional pero con lo que muchos coincidimos “Hemos ido de compras (shopping) y no había nada de mi talla“.

Y es así !!! ¿cuántas veces habéis entrado en una tienda y al pedir cierta prenda os han informado que sólo fabrican hasta cierta talla o incluso, siendo la tuya, era imposible entrar dentro?

En mi caso, han sido muchas las ocasiones en las que al entrar en una “Firma” de Caballeros, de esas que encontramos en todos los Centros Comerciales, mi exclamación siempre ha sido la misma

Ropa de hombres para vestir a niños  ¡¡¡ me voy !!!

Lamentable, decepcionante y humillante, eso es lo que pienso en esos momentos.

No se adaptan a la realidad de una sociedad que precisamente no va marcando los huesos precisamente.

Y yo me pregunto:

¿cómo afecta a las personas de diferentes edades todo esto? ¿qué pasa cuando una adolescente se encuentra ante esta situación? ¿pueden llegar a provocar estas grandes Firmas enfermedades como la anorexia?

Cuando paseo por los Centros Comerciales y veo tantas imágenes de gente muy delgada…

¿cómo puedo llegar a sentirme por tener kilos de más? ¿cómo me puede afectar?

Supongo que a mi edad, ya estoy por encima de todas esas campañas de Marketing que lo que hacen es controlar a la sociedad, decirle cómo deben vestir y condenar a la gente que no lo hace…

Pero… ¿qué pasa con las personas más vulnerables? ¿y con nuestros hijos adolescentes? ¿con esas personas que han perdido su autoestima sin importar la edad?

Este es un tema ya muy conocido, que afecta tanto a modelos que compiten por cumplir los patrones de diseñadores despiadados como al cliente final ¿verdad?

Sabéis? Hay que cuidarse, hacer deporte, llevar una dieta sana, mirar por nuestra salud y sentirse a gusto con uno mismo, pero sin permitir que otros nos condicionen.

Raúl Díaz