La luna, la mar, la vida

Hace tan sólo un par de horas,  las últimas sombras del día se fundieron en la noche. Estoy cansado, quiero dormir.

Elegante como siempre y engalanada con un curioso resplandor, la confusión se apodera de mí por unos instantes ¿una luz en el despacho?

Tras un largo y sofocante día de calor, en el que las reuniones han sido las protagonistas y el café mi mejor aliado, una curiosa sonrisa vuelve a instalarse en mi rostro al descubrir que era la Luna la que había invadido la estancia.

Pero no importa, sólo quiero llegar a la habitación y dejarme caer.

Como si de una estrella fugaz se tratara, un susurro rompe el silencio, ¿qué está pasando? Vaya!!! He montado toda una película por la entrada de un nuevo mail de última hora.

Voy a leerlo…

“Hola, Raúl, cómo estás?

 … no es necesario conocer a alguien para desearle el bien con todas las fuerzas…***

 …Desde que me enteré de esta historia, la he contado en distintas ocasiones, y siempre, siempre se han emocionado, se han erizado sus pieles al oírla…***

…  en una jornada de charlas de una empresa de salud y cosmética en la que sin aviso previo me dieron un micrófono para hablar de MAMA MIA y del libro, y la periodista conductora me pidió especialmente que contara lo de la Virgen de las Nieves…***

 …seres maravillosos que acompañan nuestra forma de andar, y ahora también, agrego el episodio de la Virgen de las nieves, porque la vida nos sigue premiando y sorprendiendo…

Abrazos desde el otro lado del charco grande.

Patricia Gandaria”

***Extracto en una lectura cruzada.

 

Cuando todavía no han transcurrido 3 meses desde que la Expedición a Benasque (Huesca) bajo el nombre “Virgen de las Nieves” se llevó a cabo, descubro para mi sorpresa que alguien ha impedido que termine.

Surcando el inmenso océano y recorriendo miles de millas, una ola de sentimientos y humildad regresa en estos momentos hasta la costa Valenciana, hasta mi casa, hasta mi corazón.

Desear el bien, cumplir una promesa, regalar una sonrisa… Nunca pensé en sentirme recompensado, tan sólo en dar, no recibir.

Pero la vida me ha dado una nueva lección, algo que siempre escuché pero nunca esperé, “siembra el bien y volverá a ti multiplicado”.

La Virgen de las Nieves, esa pequeña y anónima acción, sigue viva y presente, como ejemplo para mucha gente.

Mi primera intención era escribir un simple artículo de agradecimiento, pero ya me conocéis, una vez mi mente conecta con el teclado, las palabras salen solas y no encuentro el momento de terminar.

Desde Avance Emprendedor, Nómadas VIP, en nombre de las personas que participaron en aquella bonita Expedición y en el mío propio, quiero agradecer a Patricia Gandaria, MAMA MIA y a todas esas personas que han escuchado la historia y cuyo vínculo común es el “Lazo Rosa”, el haber mantenido viva a “La Virgen de las Nieves” y haberla adoptado en vuestro camino por la vida, que es el nuestro también.

Por mi parte, me voy a descansar ilusionado, con ganas de que amanezca y sentir la vida, esa que en muchas veces nos hace sufrir pero que está llena de momentos y experiencias maravillosas.

Mañana volveremos a comernos el mundo, una vez más.

Raúl Díaz.