Emprendedor ¿Intrusismo profesional?

Hace tan sólo 6 años, desde que aparecieron los primeros síntomas de lo que se avecinaba, en lo que a la situación económica del país se refiere, desempeñar un puesto laboral en algo que nada tenía que ver con tus estudios, se consideraba Intrusismo Profesional y estaba muy mal mirado por la Sociedad y la mayoría de los Sectores profesionales.

Como excepción, sólo estaba permitido en Hostelería y en la Construcción, donde iba todo aquél que no tenía estudios, bajo la tutela de los que sí disponían de algún título de Instalador de lo que fuese. Doy fe!

A fecha de hoy, la palabra de moda es “Emprender” y tal es su repercusión social, que rápidamente se ha politizado.

Llegado este punto y transformada en “herramienta de manipulación“, los que llevamos tiempo en esto de crear proyectos y bla, bla, bla, damos paso a esa nueva generación de “emprendedores”, que bajo la bandera de la política, aportan su granito de arena haciendo tanto ruido que parece que es verdad que el gobierno se ha tomado interés por nosotros y nos ha facilitado las cosas.

Pero más allá de la realidad y si nos tomamos la molestia de analizar cómo funciona el Sistema, llegamos a la rápida conclusión de que seguimos embarcados en un mundo lleno de mentiras y que no podemos esperar a que nadie nos eche un cable y menos de las Instituciones.

De hecho y por norma, antes de mover un dedo debemos empezar pagando por cualquier cosa ¿cierto?

Lo que realmente no llego a entender es por qué los profesionales de muchos sectores respaldan toda esta cortina de humo. Supongo que deberíamos ir más allá de la cuestión y molestarnos también en conocer cómo funciona la gente y hasta qué punto se llegan a arrodillar (por ser fino, claro).

Son ya varias semanas en las que mantengo conversaciones con un grupo de “colegas” intelectuales en las cuales, el Sistema impuesto y el comportamiento Social son el tema principal.

Tantas horas de conversación bajo tan diversos puntos de vista nos conduce a conclusiones de lo más interesantes, ufff…

Pero de todas ellas, la que más destaca es cómo reaccionan todos cuando alguien se alza y dice que no está de acuerdo con el Sistema, puesto que lo marginan y desprestigian iso facto.

Seguimos viviendo en la Edad Media, con sus Castillos y Señores, con sus Caballeros que los defienden y Ejércitos que mantienen al pueblo a raya, con sus implacables recaudadores que cobran varias veces por lo mismo y evitan que la gente se enriquezca.. Pero en un cuento mejor decorado y donde la libertad del individuo como tal sigue siendo una quimera.

Nada tenemos y sólo vivimos para satisfacer las arcas de los poderosos, sean Políticos, Empresarios, controladores de nuestra Fe o algún que otro Cacique.

Pero cada vez son más las personas que abren sus ojos y piensan (si, hay gente todavía que tiene esa capacidad).

Vivimos en la era de la “titulitis”, por lo que me pregunto ¿cómo es posible que se hable de intrusismo profesional cuando la mayoría de emprendedores se han embarcado en cosas para las que no disponen de ese papelito mágico llamado “Título, Certificado, etc”?

Bueno, al igual que muchos otros, yo me defino como “Autodidacta” aprendo de todo un poco, me especializo algo más en lo que sí necesito y con ello evito, al menos a la cara, que me llamen intruso de nada.

Y teniendo todos estos puntos claros, seguimos nuestro camino ya no sólo para llegar al éxito, sino para sobrevivir dentro de los parámetros de la dignidad, que no es poco.

Raúl Díaz.

Emprendedor