Así empieza…

Corría el año 99 y mi vida profesional pasaba por manos de las típicas agencias de trabajo temporal. Un día aquí, dos semanas allá y quizá algunos meses en un mismo lugar. Y así fue como fui a parar a una empresa que se dedicaba a la fabricación de muebles de oficina.

Toni García, el impulsor de la comunicación viajera.

¿Y qué tiene que ver todo esto con Nómadas VIP? Es sencillo, en esta fábrica conocí a Toni García, un tipo de lo más peculiar y con el que entablé una extraña amistad rápidamente.

Empecé directamente en el turno de mañana, a las 08h. Era el encargado de hacer el trabajo de dos personas, el de un señor que se limitaba a mandar, a darle a un botón, y el mío, recorrer toda la fábrica buscando las piezas necesarias para ir creando kits de mobiliario (cajoneras, escritorios, etc), ponerlas en la cinta embaladora, recepcionarlas y distribuirlas en estanterías para quedar a disposición de transportistas y montadores.

Sobre mis costumbres viajeras

Por aquél entonces, me dedicaba a recorrer el país y conocer todos los embalses (me gustaba la pesca). Salía de acampada todas las semanas al menos un par de noches, realizaba escapadas de 5 días regularmente y, salidas de 13 días cada 3 meses.

Todo lo que ganaba lo invertía en ayudar en casa, construir la mía, ampliar mi equipamiento y viajar.

Aquél desconocido

Como cada mañana al iniciar la jornada, aquél desconocido se acercaba a mi puesto de trabajo, saludaba brevemente y se incorporaba al suyo, donde manejaba una gran máquina cortadora, que engullía planchas de melamina (aglomerado de madera) de hasta 6 metros de largo, al otro extremo de la fábrica.

En pocas semanas ya nos habíamos hecho amigos. Las conversaciones eran cada vez más extensas y fue así como empecé a compartir mis vivencias con él.

Bueno, tengo que puntualizar que siempre he sido de lo más reservado y por ello he tenido dos vidas, la que la gente imaginaba/inventaba y la mía, ji ji.