NÓMADAS VIP

Momento Café

Amanece, siento como ahí fuera, las últimas sombras se resisten a marchar. El frío las abraza, las envuelve, las protege.

Parece que el invierno ha llegado y los primeros hielos salpican el paisaje de manera caprichosa. Quiero seguir acurrucado, arropado caóticamente, sumido en el mundo de los sueños…

Pero es la hora, las primeras luces invaden la estancia y el aroma a café, desde algún lugar desconocido, reclama mi presencia. Es hora de partir.

Ante mi, una larga jornada por conquistar, interminables lenguas de asfalto y tierra que devorar, y mil lugares que descubrir. Ha nacido el día.

Han pasado más de 30 años desde aquella primera vez, en la que el oscuro brebaje apareció en mi vida, de manera fortuita, casual, inocente… Aunque tengo que reconocer que no me gustó.

Tuvieron que pasar algunos años más para que el protagonismo de una taza cambiase mi forma de ver la vida y sentir que había algo más, no sólo el capricho de tomarlo, sino la necesidad de hacerlo.

Sin darme cuenta, el café se había convertido en inseparable compañero de viaje, en referencia de mis paradas técnicas para descansar, en excusa para utilizar los baños de aquellos, hoy olvidados restaurantes de carretera y mucho más.

“Cuando un hombre sabe a dónde va, el mundo entero se aparta para darle paso”    Bertrand Arthur William Russell.

RAÚL DÍAZ  TRAVEL WRITER &PHOTOGRAPHER

Momento Café

Hablamos del que siento como uno de los momentos más apasionantes que se viven en presencia de un buen café y que, envuelto del curioso romanticismo que sólo producen las historias montañeras, ha sido capaz de congregar durante décadas a Exploradores, Aventureros, Montañeros, Alpinistas, apasionados de la Naturaleza, amigos e incluso desconocidos, con una pasión en común, Vivir.