X Aniversario N.VIP

Son las 17h, hace frío y la lluvia ahí fuera es torrencial. Tras 12h de coche sin apenas descanso, hemos llegado a nuestro destino, estamos en ese lugar en donde montañeros procedentes de todo el mundo, acuden a su cita anual.

Ha sido duro, pero lo hemos logrado, es hora de vivir un sueño, estamos en Chamonix (Francia).

Año 2003, es un verano muy caluroso en España, las temperaturas superan los 35ºC y preparar un viaje de estas características, es una gran y arriesgada empresa. Pero está decidido, nos vamos a los Alpes.

Tras cinco años viajando por todo el país, visitando Parques Naturales y prácticamente todos los embalses y pantanos, se puede decir que Mayte y yo ya somos “compañeros de cuerda”.

Para los que no conocen este término, comentar que se suele utilizar en el mundo de la escalada, ya que salir en pareja es algo habitual debido al sistema de progresión.

Pero para dejar aún  más claro este término, matizar que es “Esa persona de confianza de la que ante una situación límite, puede depender tu vida”.

Porque la montaña, al igual que benévola, puede ser realmente hostil.

Una vez más, aquel acogedor bar situado frente a la estación de tren de Chamonix, nos recibe. Estamos en el “Elevation 1904” un curioso local que durante 10 años consecutivos nos envuelve en su magia, nos sumerge en la comunidad montañera y nos invita a soñar despiertos, con su exquisito café.

Hoy, mis palabras son de agradecimiento.

En primer lugar para Maite Benlloch, por hacer posible que los #Alpes2003 y hasta los #Alpes2012, hayan sido una realidad.

Y en segundo lugar, a todas aquellas personas que en algún momento formaron parte de esta gran Aventura. Como fue el caso de los #Alpes2011, donde tanto a pie de montaña como en las Redes Sociales, participaron y siguieron nuestro día a día de manera activa y muy emotiva.

Todos y cada uno de ellos, sin quizá saberlo en la mayoría de las ocasiones, ya forman parte de un sueño hecho realidad, el cual y si el destino lo permite, seguirá repitiéndose año tras año.

La Naturaleza es bella por si misma, pero creo firmemente que los Alpes van más allá. Son para compartir, mostrar al mundo y provocar que las personas los sientan por sí mismas.

Hoy, tras estos años de idas y venidas, y con más de 40.000 kms recorridos (una media de 4.000Kms entre idas, vueltas y desplazamientos) puedo asegurar que sigo sintiendo el mismo escalofrío, la misma admiración y el mismo sentimiento que aquella primera vez, en la que un espectacular y descomunal sistema montañoso se mostró ante mi, y cuya Magia, derroche de Belleza y lado más Salvaje, me enamoró.

“No importa lo que tardes en volver a la montaña, ella siempre te estará esperando” 

Mayte Benlloch.

Tu Nómada

Raúl Díaz.