Trípodes

Junto a la cámara, es uno de los artículos más importantes que todos deberíamos tener, aunque su uso no siempre sea necesario. El trípode es un artilugio de 3 patas que se utiliza para soportar el peso de nuestra cámara y mantenerla en un punto en el espacio estático, es decir, que no se mueva.

Cuando hacemos fotos, es inevitable que nuestro pulso, la fuerza del viento o cualquier vibración (incluyendo la de la propia maquinaria de la cámara) produzcan lo que se denomina una «Trepidación», es decir, la acción de trepidar o temblar.

Hoy en día tanto objetivos como dispositivos móviles dotados de cámaras, vienen con pequeños estabilizadores. Pero aun así, según qué tipo de fotografía realicemos, no nos servirán para obtener una imagen perfecta (sin movimientos indeseados).

Por ejemplo, cuando queremos hacer una fotografía de paisaje o nocturna, es posible que nuestra cámara precise de varios segundos hasta que el obturador vuelva a cerrarse, como ocurre con las fotos de las estelas de agua, la luna o incluso las estrellas. No sé, hay mil ejemplos.

En este momento el trípode pasa a ser nuestro mejor aliado al tiempo que protagonista de esta historia. En el mercado podemos encontrar decenas de modelos, tamaños y sobre todo, calidades.

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