La Chispa de la Vida

Acaba de llegar el verano al Mediterráneo. Se puede decir que de la primavera ni nos hemos enterado.

Habiendo superado el ecuador de la mañana y tras un par de días realmente extraños, y no por la inestabilidad atmosférica, sino por un bajón de moral en toda regla, supongo que llega un momento en el que el cuerpo y la mente te pasan factura. Y no es una suposición, es toda una realidad.

Hoy vuelvo a sentirme bien, recuperado y con la mente más despejada.

Lo curioso es que este blog me lleva de cabeza. Sé que para muchos compañeros el problema está en generar contenidos, en cambio para mi, está en que todo tenga sentido, coherencia y que una explosión interior lo ponga en marcha.

Y sí, esto en concreto es lo que me lleva de cabeza, la chispa, esa chispa. Algo como la gasolina en un motor de explosión. No sé si me explico, pero es así. Tengo las herramientas, los conocimientos básicos para echar a andar y una dilatada experiencia como viajero nómada que pelea por establecerse en el mundo virtual.

Sigo mirando la taza de café, como cada día, con detenimiento, dejándome llevar por el disperso aroma que invade la estancia y que se escapa sutilmente.

Como cada vez que escribo, me libero de la carga emocional del reloj, mi viejo y querido Suunto, con el que tantas experiencias he compartido y que siempre ha estado ahí, en los lugares más difíciles, para avisarme. Como si fuese mi protector, de la altura a la que me pudiese encontrar y/o de los peligrosos cambios de presión atmosférica, que invitan a buscar rápido refugio.

Me siento ligero, es algo extraño, pero es así, como si de repente, todo el peso de lo vivido reposase en la mesa, con ese testigo del paso del tiempo, con ese buen amigo en lo bueno y en lo malo.

Dejo caer las manos en el teclado, extendidas, con suavidad, con ligereza, sintiendo el frío metal, sintiendo el contraste plástico de cada tecla. Y cierro los ojos, respiro profundamente, dejo salir todo el aire de los pulmones, hasta el final, creyendo así sacar lo más oscuro de mi interior, renovando a su vez con una fresca bocanada de aire.

Hoy me siento bien, estoy relajado y con la sensación de que sí, todo va bien. Pensando fugazmente en los malos sentimientos de estos últimos días, supongo que fruto del estrés, uno de esos virus estacionales que nadie conoce y la medicación. Ya sabéis, un antibiótico, algún paracetamol y poco más.

Pero la vida sigue y nosotros con ella ¿Verdad? Así que miramos la situación desde una perspectiva positiva y pensamos en un merecido descanso, más que en algo malo.

Y aquí estamos nuevamente, con nuestro despacho de campaña improvisado, invadiendo la mesa de la cafetería de costumbre. Vestida de piedra, con una decoración neutra que derrocha ladrillo caravista en tonos crema y madera, mucha madera. Pero ya hablé de este lugar en el pasado y quizá, vuelva a hacerlo en breve. Y no por ser un buen lugar para comer, tomar una cerveza y disfruta de un buen café, sino porque arrastra su propia historia de supervivencia, la cual seguro que te contaré.

La chispa, una palabra simple que invita a pensar en algo discreto y pequeñito, pero tan importante como el inicio de algo, el nacimiento o incluso el responsable de algo tan espectacular como una explosión, en el más amplio sentido de la imaginación ¿A que has pensado en el origen del Universo? ji ji

“Y volvemos a nuestro blog, a ese espacio en el que lo real toma forma virtual y se fusiona con la magia de la comunicación.”

Y pienso ¿Qué es lo que hace falta para que todo empiece a moverse? ¿Cual es la chispa de Nómadas VIP?

Y más importante ¿Qué es lo que siempre ha formado parte de mis viajes y tiene tanta fuerza como para poner en funcionamiento todos los engranajes de una gran Aventura?

Sigo mirando mi taza de café, inmóvil, fría, desprendiendo una tremenda sensación de quietud, y sonrío. Sí, siempre ha estado ahí, siempre me ha acompañado y siempre ha sido lo que ha marcado el punto más lejano de cada viaje… El café.

A punto de terminar este mes de mayo de 2018, me doy cuenta de que la fuerza de este blog, no radica en los contenidos, ni en mi experiencia, ni en el modo en el que viajo o comparto los viajes.

La magia de Nómadas VIP y por lo que muevo mis huesos, es el simple placer de organizar un gran viaje, vivir mil Aventuras y descubrir los más bellos Parajes simplemente por eso, insisto, por conquistar los lugares más inverosímiles de nuestro viejo planeta con la única recompensa de un buen café.

Y llegamos a esa curiosa conclusión, el Café es lo que mueve mi estilo de Vida. ¡Increíble, pero cierto! ¿Verdad?

Y a partir de ahí, lo experimento, le doy forma, y lo comparto. Hablamos una vez más de la intimidad de un Momento Café, en el que me comprometo y complico la vida diciendo lo que pienso.

Con el Café Nómada, que nos lleva a descubrir lugares increíbles durante el camino. Y con el Café de Medianoche, en el que describo con todo lujo de detalles dónde hago noche, descanso y me sumerjo en un océano de estrellas.

Lo confieso, le he dado mil vueltas a cómo orientar el blog, cómo escribir los textos