ACOMPAÑADO, ES MUCHO MEJOR

Supongo que parece algo de lo más simple, pero te puedo asegurar de buena tinta que cuando ves todas las posibilidades cada opción, que no lo es.

En el año 2003, en una de esas frías tardes en las que entras en una cafetería al azar en busca de una bebida que te haga entrar en calor, escuché a unos chicos hablar sobre un pueblecito llamado Chamonix, en los Alpes Franceses. Y no es que sea un cotilla, pero es que cuando alguien empieza a hablar de viajar y montaña, se me pone en marcha el radar, ji ji.

Bueno, os podréis imaginar lo que suponía por aquél entonces preparar un viaje al extranjero sin las facilidades tecnológicas que tenemos hoy en día. De hecho, todavía conservo un puñado de fotocopias con el trayecto y la enorme e inseparable guía de mapas de carretera que tarde moda estaban por aquél entonces.

Pero sigamos con lo que importa ahora mismo, hablemos de cómo preparar un viaje a los Alpes.

En este punto y antes de meternos en materia, debemos tener en cuenta cómo viajaremos. Yo lo he hecho primero en coche durante muchos años y combinando bus/tren ya en 2018. Puesto que son dos mundos diferentes este artículo se centrará en la primera opción, el coche. Vamos allá.