El equipamiento es el conjunto de todo lo que necesitamos a la hora de realizar una actividad concreta. En mi caso, viajes fotográficos. Así que todo lo que os contaré a partir de ahora estará relacionado con ello.

¿Cómo empecé? De motero.

Con 16 años compré mi primera moto y empecé a viajar constantemente. Primero escapadas de un día, después incluyendo una noche y a partir de ahí, de varias jornadas en las que vivaquear era la mejor opción.

Debo matizar que siempre he optado por la naturaleza, por lo que la simbiosis para mi, era perfecta. Supongo que aquel anuncio en el que un cowboy recorría las montañas a caballo y dormía sobre una manta, era una gran fuente de inspiración, ji ji.

Pero al margen de todo, siempre he sentido la montaña como mi casa y la ciudad, como un lugar en el que pasar unas horas con el mundo real.

Volviendo al tema.

Todos sabemos que cuando vas en moto, pasas a ser la carrocería, así que la meteorología te afecta de manera directa. Si hace calor te achicharras, si hace frío te hielas y si llueve… Bueno, acabas como una sopa.

Mi primera compra

Recuerdo mi primera compra, unas botas de montaña con membrana. Por aquél entonces no tenía ni idea de estas cosas, estaba acostumbrado a mi ropa de ciudad, a ir en zapatillas deportivas y a sentir cómo se me helaban los pies en invierno y mojaban cuando se rompía el cielo y la lluvia me calaba rápidamente.

Pasados unos años tenía ya cierta experiencia en pasarlo mal, así que preguntando a otros motoristas me dijeron que probase con las botas de montaña. Dicho y hecho, uno de esos días en los que recibes la nómina (ya trabajaba) fui directo a una tienda de deportes y compré mis primeras botas técnicas de montaña.

Bueno, os puedo asegurar que la experiencia de no pasar frío y que no se te calen los pies, es increíble.

A partir de ahí, lo siguiente fue un mono de lluvia (de motorista), luego siguieron los guantes (de moto) y al final, volviendo otra vez a la tienda de deportes, un pantalón de esquí con membrana.

Y puestos a recordar, también la chaqueta con membrana que me vendieron en otra tienda deportiva y que pasó a ser inseparable del pantalón de nieve. Un equipo perfecto tanto por la comodidad como la protección que me brindaban y aunque nada tuviesen que ver con las motos, pasaron a ser indispensables para aquellas primeras Aventuras.

Estamos acostumbrados a encasillarlo todo y ser incapaces de buscar lo que necesitamos en otro lugar. Primero por nuestra educación, después por el qué dirán y sobre todo, porque no se nos habría ocurrido mirar en otra sección.


Os pondré un ejemplo

Cuando busco unos calcetines de invierno, además de la sección de montaña, miro en la de esquí, en la de equitación y en la de caza. Os aseguro que os sorprenderéis por el baile de precios en un mismo producto que en muchas ocasiones tan solo cambia de color.

Y a partir de aquí, voy a contaros qué artículos forman parte de mi equipamiento de viaje, montaña y fotografía, y también la historia que hay detrás de cada uno ellos.

Porque si, no soy de los que van a la tienda y lo compran todo de tirón, para nada. Hablamos de años de experiencias, de preguntar, de probar, de equivocarse, de dejarse engañar muchas veces a la hora de adquirir algo y sobre todo y como ya he dicho en alguna ocasión:

«Descubrir que no estábamos equipados de la manera más adecuada para la ocasión.