TRAVESÍAS INVERNALES Y ESTIVALES

Todavía recuerdo la primera vez que me calcé unos esquíes de travesía con zapatillas deportivas en el valle de Pineta, Huesca. También cuando estrené unas raquetas de nieve en Baqueira-Beret, Lérida, y los problemas que tuve cuando descubrí que las cintas estaban congeladas. O incluso cuando aprendí qué eran unos crampones y para qué servían,  después de un viaje de 600km, a los pies del Veleta (Granada).

Sí, a veces ir de un punto a otro deja de ser un simple paseo, se convierte en una gran adaptación al medio y sobre todo, en recuerdos increíbles e inolvidables.

Así pues, guardo con cariño la historia de todas y cada una de los artículos que he ido adquiriendo a lo largo de más que años, experiencias.

Y sí, te las contaré. Porque entiendo que gracias a ellas, hoy estoy aquí contigo con tantas ganas de compartir y hacerte disfrutar de mis vivencias y finalmente, conocimientos, ji ji.

¿Sabes? Aunque parezca un simple texto, no lo es. Cuando me siento a escribir con la idea de contarte algo más, inevitablemente me traslado al justo momentos en el que pasó todo. A veces los recuerdos son confusos, la verdad, pero aun así, están cargados de sentimientos y emociones.

Y por ello en esta sección de travesía, además de contarte qué es y para qué utilizo cada artículo, también te contaré la historia que hay detrás de cada uno.

¿Un adelanto?

Granada… Era una mañana muy ventosa, la temperatura había caído en picado y nos disponíamos a subir al pico Veleta. A los pocos minutos, un par de escaladores nos interceptó e informó de la necesidad de crampones. No teníamos ni idea de qué era eso.

Valle de Pineta (Huesca)… Tras ser sorprendidos por una intensa nevada, amanece en el Refugio de Pineta. Nos disponemos a salir a dar un largo paseo hasta el Parador en busca de un café, pero el manto nivoso es tan grande que unos montañeros nos ofrece su equipo de esquí de travesía. No sabemos de qué nos habla…

Valle de Benasque… Abandonamos el Hospital de Benasque, un precioso hotel que da paso a las montañas. El suelo está cubierto por una mezcla de nieve y hielo, pero está decidido, queremos ir hasta el Refugio de la Renclusa y nada nos va a parar… ¿O sí?

Y así es como a lo largo de tantos años, he ido creando mi equipamiento de viaje, montaña y fotografía. A base de experiencias, aprendizaje e investigación.