HIDRATACIÓN & ALIMENTACIÓN

Uff ¿Qué me llevo al viaje? ¿Botes? ¿Latas? ¿Compro allí?

Bueno, aunque no estamos hablando de ropa o accesorios en sí, nuestra alimentación también es muy importante.

Yo solo puedo hablar por mi y cómo funciono una vez empieza el viaje. De hecho, unos días antes reduzco las ingestas de comida para evitar molestias durante el trayecto.

Es un detalle, pero seguro que a más de uno le ha causado problemas el ir comiendo guarrerías por el camino (yo lo hacía hasta que un día acabé en urgencias por gases tras una hamburguesa en Lérida y un buen atracón de pistachos, ji ji).

Pues eso. Debemos olvidar el sistema de comidas que se utilizan en las típicas acampadas con amigos en las que nos atiborramos de todo y pensar en que a partir de ahora, la energía será más importante que la cantidad.

O por decirlo de otra manera, adaptaremos la alimentación a nuestras necesidades.

Y sí, esto es así. Me pasa cada vez que voy a los Alpes.

Durante los dos primeros días es como una desintoxicación de hábitos alimenticios.

Cambio de aguas, cambio de pan y búsqueda de productos más energéticos, tales como los frutos secos, mayoritariamente almendras, que son las que más energía aportan sin dispararse de precio.

Así pues, descubrimos que aunque vayamos a cocinar, lo hacemos con más calma, menos ansia por llenar el plato y mayor disfrute de esos momentos. Pienso que un viaje no es solo llegar al destino, es todo en si mismo, hasta esos pequeños detalles.

Bueno, ya ves que al hablar de ellos es porque hasta el cocinar lo recuerdo con cariño, ji ji.

Por cierto, para responder a la pregunta de dónde hacer la compra, mi respuesta es “antes y durante”.

Hay productos como el tomate frito que solemos utilizar al hacer pasta. Aunque en España es fácil de encontrar y relativamente económico, buscarlo en Francia o Suiza puede ser toda una aventura.

Respecto a la pasta, mientras que marcas como Barilla aquí son las más caras, en Italia están tiradas de precio.

Así que te recomiendo llevar lo justo e ir ampliando y reponiendo por el camino.

De hecho, lo ideal y si te gustan los productos artesanales, es comprarlos y consumirlos por el camino. Saben mejor.

Pero cuando estamos en la montaña y el esfuerzo físico es intenso, muchas personas recurren a las barritas energéticas, las bebidas isotónicas, etc.

Al principio compraba de todo, pero con el paso de los años, como que lo fui dejando de lado.

Es verdad que en alguna ocasión he tirado de barritas, pero también que la mayoría se han vuelto a casa conmigo. Todo esto va a gusto.

Pienso que el secreto de una buena excursión está en una correcta hidratación, caminar al ritmo que te pide el cuerpo y hacerlo sin prisas, con las paradas necesarias para que la experiencia sea placentera y no una penitencia.

Lo sé, es fácil decirlo y luego vamos todos con la zanahoria en la boca, ji ji. Confieso que incluso he llegado a gatear por no querer aceptar que mi c